Soy de ti, lo que del viento su corriente
y aun así. se hace preguntas a destiempo
cuando la luz que surge tibia en el lamento
va a traspasar sin pedir cuota sus alientos.
En la destreza de ignorar la suspicacia
que hace temblar la voz interna del latido
es la verdad arada en campos prohibidos
que nos florece sin la lluvia del destino…
Porque en la piel la incertidumbre se acelera
como mediando en los azules victoriosos
hasta morir como palabras sin criterio
sudando paz, arrullo inerte y sortilegio.
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