martes, 8 de febrero de 2011

Divagando

¿Cuál camino me lleva al norte de este pensamiento?
¿A la luz ajena y el suspiro tibio del tiempo escaso?
¿Cómo bordar la noche con este silencio
y entregarme a la inconsciencia de caer al vacío?

Déjame estar, aunque  estando me ausente
e imagina mi piel como mar en tus corrientes;
Como la voz lejana que en mi latido canta,
como la brisa fresca que en mi voz, descansa

Vuelves a tientas y mi borde alcanzas
Como aquella estrella que en nuestro olor, se apaga.
Si  rocío fuera besos, al amanecer los encontrarías
sobre la flor, la calma de la melancolía
Y de la muerte ajena que a nuestros pies atrapa
tendríamos eternidades y para dos, mis ansias

Navegarte

Navegar en tu nombre mientras divago en ti
me acerca al delta del instante a media luz,
al infinito que traza el horizonte en tus retinas
cuando en mis verdes se sumergen,
y al húmedo latido del brote de tus dedos.
Es caminar descalza de ayer en nuestro tiempo
para rescatar mi gemido y tu suspiro
de la eternidad incomprensible.
Eres libertad en mi piel;
Solícito invasor;
Dios del sueño en lo intenso de tu roce.
Y al elevar mi esencia
en el derroche de una melodía
confundo mi boca con la locura exquisita
de tejer tus noches con mis días.

Eres

Un resquicio evadido de la noche
va arrancándole a la muerte su mirada
y en el tiempo en que tu imagen me desvela
acaricia una hoja, la ventana.

Descubro sin bitácora tu cuerpo
ocultando en los meandros de tu calma
la ternura de los besos que te debo,
la pasión que se acurruca y se derrama.

Porque eres cada paso y cada duda
que desliza en los tiempos nuestro ahora
porque guardo en mi latido las palabras
y en mi vientre la dulzura de tu boca

Íntimo

Hay una parte de ti que se tatúa en mis latidos
y como corcel sin riendas, cabalga en la nostalgia
cuando tus ojos no me encuentran
y se que me piensas
en una nube gris que derrapa en el viento
o en aquel trozo de sal
que emerge de tu boca si no me tienes.

De tus dedos
palpando mi húmedo nombre
viaja la sensación íntegra
de un hombre vestido de etérea esencia
de tu beso sin aire
de tu peso en mi cuerpo
emana un silencio de fruta madura,
gota de miel tibia macando un sendero
en mi piel de almendra.

Eres magia en la realidad
y la sombra que en el alba
nos recuerda que la noche acaba
para esperarnos de nuevo
a los pies de nuestra cama...

Passional

Pierde la voz en la guerra de los cuerpos
obstruye de una vez el camino a la nostalgia
explora la verdad de mi piel y su contornos
derriba en mi, la soledad, la ausencia y la distancia.

Aliméntate de mi, del aliento, de los besos
la eternidad es solamente tiempo sin remedio
navega en paz sobre la calma ya perdida
se pasión, se en mi el sabor a realidades y avaricia.

Noche tenue

No importa si la luna se fue cuestas
del caballo de los sueños esta noche
porque tú y mi ahora dulce se derraman
como cera de dos velas sobre un broche.

Es tu boca el manantial que, en mis almendras
halla paz cuando la calma se desborda
es tu piel sobre la mía, lluvia tibia
cuando al roce de un gemido me trastoca.

Eres sol, eres tormenta, río y beso
eres vida en en la mía florecida
eres toda la pasión de mis quimeras
eres ave de otras tierras que en mi anida.