Hay una parte de ti que se tatúa en mis latidos
y como corcel sin riendas, cabalga en la nostalgia
cuando tus ojos no me encuentran
y se que me piensas
en una nube gris que derrapa en el viento
o en aquel trozo de sal
que emerge de tu boca si no me tienes.
De tus dedos
palpando mi húmedo nombre
viaja la sensación íntegra
de un hombre vestido de etérea esencia
de tu beso sin aire
de tu peso en mi cuerpo
emana un silencio de fruta madura,
gota de miel tibia macando un sendero
en mi piel de almendra.
Eres magia en la realidad
y la sombra que en el alba
nos recuerda que la noche acaba
para esperarnos de nuevo
a los pies de nuestra cama...
No hay comentarios:
Publicar un comentario